miércoles, 21 de noviembre de 2012

La Pirámide de la Planeación

LECTURA N° 2

Las Habilidades Técnicas (I)

Pirámide e Instrumentos de Planeación:
La importancia de Planear y de tomar decisiones




La Pirámide de la Planeación, es un ordenamiento jerarquizado de los instrumentos de esta primera actividad del proceso administrativo, a través del  cual las organizaciones modelan su acción empresarial. Esta integración de los instrumentos pasa, primero por definir con claridad cuáles son los que la organización va a utilizar para planear y también pasa por elegir entre las distintas propuestas académicas  aquella que a juicio de los responsables del planeamiento resulte la más apropiada; garantizado con esto la normalización del lenguaje de la planeación y la correcta comprensión de su terminología por parte de toda la nómina.

Con relación a la elección y a los instrumentos de planeación  recomiendo trabajar sobre la base de cuatro propuestas: la de (Uno) James Stoner, R. Edward Freeman y Daniel R. Gilbert, Jr. en su célebre libro texto Administración, la de (Dos) Harold Koontz y Heinz Weiririch en su no menos celebrado libro texto Administración. Una perspectiva global, la de (Tres) Joseph Juran y Frank M. Gryna, Jr. en Planificación y análisis de la calidad y la de (Cuatro) Jean-Paul Sallenave en su libro Gerencia y planeación estratégica.

Una certeza cada vez más evidente es que la Administración hay que desmilitarizarla, es decir desvincularla de los cuadros del ejército y la armada  que suelen colmar hoy las escuelas de negocios, pero también  despojarla de esa insulsa terminología belicista que tanto daño han causado a ese escenario competitivo que es el mercado. Ciertamente más bien  hay que administrar la militarización, es decir llevar la administración a los cuarteles, en lugar de traer aquellos a las escuelas de negocios. Desde esta perspectiva y la de los autores referidos, considero que deben trabajarse nueve instrumentos de planeación, a saber:

  1. La Misión.- o la declaración de maternidad como la llama Joseph Juran, en la cual la empresa documenta su propósito principal y responde a las preguntas: quién es, qué hace, para quiénes lo hace, con qué nivel de calidad y qué tipo de responsabilidad social asume.

  1. La Visión.- que documenta la forma como espera verse la empresa en el futuro, sin precisar plazo alguno.

  1. Los Principios Organizacionales.- que son las creencias que adopta la organización y sobre las cuales estructura todo su accionar. Creencias que más que declaraciones deben ser verdaderas guías  de la acción empresarial y base de la cultura corporativa de la organización.

  1. Los Objetivos.- que son las proyecciones cuantitativas y cualitativas, tal como lo entiende Sallenave, que se refieren a algún atributo de la empresa, tiene una escala de medida, un umbral y un horizonte temporal.

  1. Las Metas.- aquellas  acciones concretas que se deben de ejecutar para cumplir con los objetivos, ya que de hacer las cosas como habitualmente la hacemos, sería ilógico pensar que podremos mejorar la performance de la organización.

  1. Los Procedimientos.- entendidos como el conjunto de actividades que definen el curso de acción de los distintos trabajos que ejecuta la empresa.

  1. Los Métodos.- que es la forma específica y peculiar de hacer cada una de las actividades de los distintos procedimientos.

  1. Los Presupuestos.-  el instrumento que permite a la organización controlar sus costos y egresos, así como sus ventas e ingresos, y

  1. La Planificación.- que es otro instrumento de control que permite calendarizar las actividades que se deben realizar  para alcanzar los objetivos y ejecutar los procedimientos formulados y que permite, además,  asignar los responsables de la ejecución de cada actividad.

Sobre la base de estos nueve instrumentos es  que la gerencia define y elije el rumbo del negocio o la empresa. También es importante la jerarquización ordenada  de estos instrumentos en la Pirámide de la Planeación, que permite agrupar estos instrumentos en tres grupos o clases de instrumentos:

·         Los Instrumentos que modelan la Filosofía Corporativa
             (Misión, Visión y Principios Organizacionales)

·         Los Instrumentos que definen la operatividad del negocio
            (Objetivos, Metas, Procedimientos y Métodos) y

·         Los Instrumentos que controlan las actividades
            (Planificación y Presupuestos)


La importancia de esta pirámide radica en su instrumentación, ya que ayuda a  entender el divorcio que existe entre la academia (los Centros de enseñanza y las escuelas de negocios) y el mercado (La prácticas de los agentes que concurren y articulan la oferta y la demanda). En la academia se enseña a instrumentar la planeación a modo de cascada: partiendo de la misión hasta llegar a la planificación, ya que es esa secuencia la que garantiza la estructuración y la cohesión del planeamiento; pero en el mercado, la forma como opera la gerencia y las empresas es exactamente a la inversa; es decir, trabajan sobre la base de los instrumentos de control (la base la pirámide) y presionan a los trabajadores para el cumplimientos de tareas, cuotas y plazos, sin entender que el logro de todo ello depende principalmente de una clara definición de los instrumentos operativos de la empresa y, sobre todo, de la filosofía corporativa que hayan sido capaces de generar.

Es por esto que cuando los objetivo no se cumplen o las tareas no se ejecutan en los plazos previstos, entonces la dirección cuestiona el trabajo de la nómina y, en muchas ocasiones, echa mano al recurso fácil del despido. Sin darse cuenta que el sistema está escondiendo lo que el profesor Juran llama perturbaciones crónicas, es decir: malos procedimientos y peores métodos de trabajo;  objetivos y metas poco realistas y, lo que es peor, una débil y nimia filosofía corporativa, que son las causas reales del fracaso del trabajo.

Esto resulta difícil de aceptar cuando los controladores son también los responsables de la planeación, es decir cuando se es juez y parte a la vez: que es, precisamente, el doble papel que cumple la administración y la gerencia en las empresas.

¿Qué son las Habilidades Gerenciales?

LECTURA N° 1


Habilidades Gerenciales: Definición y clasificación

El Diccionario de la Real Academia Española ( http://buscon.rae.es/draeI/ ), define “habilidad” como la capacidad y la disposición para algo. Desde esta perspectiva, hablar de habilidades gerenciales, es referirse al desarrollo de la disposición y la capacidad para gerenciar o dirigir una empresa o una parte de ella: llámese área o departamento.

Desde que el francés Henri Fayol formulara –en 1916- las actividades del proceso administrativo, administrar o gerenciar ha estado vinculado a estas actividades, a saber:

  1. Prever
  2. Organizar
  3. Dirigir
  4. Coordinar y
  5. Controlar

Todas estas actividades están destinadas a garantizar la efectividad en el trabajo y la gestión del negocio. Sin embargo resultaría injusto limitar las habilidades directivas o gerenciales al manejo exclusivo de las actividades del proceso administrativo, toda vez que la gerencia -conforme se volvía más complejo y sofisticado el mercado y los negocios- también se convirtió en un puesto de trabajo que exigía un mayor número de capacidades y, por lo tanto, un mayor número de habilidades.

En la década del 70, Peter Drucker, el más importante autor de administración de los últimos 60 años, afirmaba que las tareas de la administración –léase gerencia- eran tres. Drucker (1985)

  1. El propósito y la misión específica de la empresa o el negocio.
  2. Obtener un trabajo productivo y lograr que el trabajador consiga resultados.
  3. Encauzar las influencias y las responsabilidades sociales

Más recientemente, el francés Jean Paul Sallenave señaló que las tareas de la gerencia eran básicamente tres. Sallenave (1985 y 1994)


  1. Definir la Estrategia
  2. Organizar y
  3. Liderar.

Más allá de las coincidencias o diferencias que existen entre los diversos autores, lo cierto es que hoy se habla de distintas habilidades gerenciales, las mismas que se pueden clasificar en tres grandes grupos:

·         Las habilidades técnicas
·         Las habilidades humanas y
·         Las habilidades conceptuales


  
Las Habilidades Técnicas

Son aquellas experticias y conocimientos, sobre los procesos y las tareas que son propias del puesto de trabajo o cargo que se desempeña. Tratándose de la gerencia en particular o de la dirección en general, más allá del cargo o puesto que se ocupe, estas habilidades siempre estarán vinculadas con el manejo del proceso administrativo –en términos de Fayol-; con la gestión del propósito y la misión específica del negocio y la obtención de un trabajo productivo  –en la concepción de Drucker- y la definición de la estrategia y la organización del negocio, en palabras de Jean Paul Sallenave.

Las Habilidades Humanas

Se refiere a aquellas capacidades que son necesarias en el interacción que debe desarrollar el directivo, para sacar adelante la organización o el área o departamento que está a su cargo. Como sabemos, nada se puede realizar si no se cuenta con la colaboración y el aporte de otras personas; entre los públicos con los que la gerencia y la empresa debe alternar se encuentran:


·         Colaboradores
·         Proveedores
·         Clientes
·         Accionistas


Siendo el gerente o el directivo, representante general o específico de la organización, se entiende que debe estar preparado para alternar eficientemente con los distintos públicos. Algunos autores, denominan a este grupo de capacidades como las habilidades sociales de la gerencia.


Las Habilidades Conceptuales


Aquellas capacidades que se necesitan para formular ideas, conceptos nuevos y  formular relaciones abstractas a partir de la realidad. Estas habilidades, permiten al directivo resolver problemas de forma creativa, ninguna de las actividades del proceso administrativo, ni el liderazgo que exige Sallenave, ni el trabajo productivo, ni el encauzamiento de las influencias sociales, señaladas por Drucker, sería posible si el directivo no contara con las habilidades conceptuales.


Sólo la combinación y alternancia de estas tres clases distintas de habilidades directivas o gerenciales, pueden garantizar el éxito de la gerencia. Gerenciar es sobre todo gestionar y gestionar es imposible si no se negocia; de ahí la importancia de desarrollar las distintas habilidades con el fin de superar el desafío de convertirnos en gerentes competentes y con capacidad para competir en el mercado.


 José Luis Lazarte V.